martes, 6 de julio de 2010

Hoy he vuelto a prometerme que voy a dejar de engañarme; es más, lo juro. No sé porque lo hago, no es más que otro vicio estúpido como fumar, beber o amar. Carece de sentido y solo me aporta una morfina instantánea; que no dura apenas un parpadeo, y me devuelve a la realidad estrellándome contra el suelo.
No solo voy a dejar de engañarme, sino de engañar, de mentir y falsificar mis miradas; estoy cansada y no sé sonreírte con los ojos. No sé cómo se finge una sonrisa, ni cómo hacer para no clavarme astillas toque lo que toque. No voy a decir que me da igual, porque estoy absurda con armadura; asique, pégame un tiro.

martes, 1 de junio de 2010

Para cuando quieras darte cuenta, yo ya me habré fundido con el viento; y ya no podrás cogerme. Creo que he terminado de enloquecer…y tan pronto como me deshaga de estas cadenas, volaré. Volaré tan alto que mi silueta se adueñará de la luna para dormir con ella y no tener que regresar.
Tan solo oigo mis latidos martilleándome; me falta el aliento… mi boca es torbellino buscando besos de viento; un sudor frío me recorre la espalda cuando a mi alrededor todo comienza a difuminarse. Mis latidos aumentan su ritmo sin que haya manera alguna de pararlos; me retuerzo en mi misma volviéndome espiral... mis lágrimas corren apresuradas por mi mejilla mientras mis poros se abrazan suplicando auxilio, sin obtener respuesta.

jueves, 27 de mayo de 2010

Vivo bajo este calvario que es mi piel, escondida bajo los músculos y los huesos; pero tengo miedo a vivir, huyo de los latidos; salgo corriendo a la mínima señal de peligro... Supongo que yo tampoco lo entiendo, debe ser instinto o estupidez… o tan solo cobardía.

domingo, 25 de abril de 2010

Decidió que no quería respirar; quería ahogarse con él, mar. Que esa mezcla de agua, desesperación, clímax, sal y soledad le arrancasen hacia la vida; siendo su morfina ante la realidad. Y así; con el último orgasmo de la luna, se fue...fundiéndose en aquel eclipse de exenta agonía.

lunes, 12 de abril de 2010

Supongo que he creído conocerme demasiado o que el fingido no conocerme nada, quizás esas horas de incierta soledad eran más bien una salvación que la agonía que creía devorarme, cuando en verdad el propio clamor del espejo me atormenta y mis propios pasos se vuelven pesados a medida que mi ritmo cardíaco les acelera, trucandoles para que crean volar. Si..desaparecer es uno de los sueños más absurdos y cuerdos que me abruman, poder elegir otra realidad en la que no exista nadie nisiquiera yo, ni siquiera tú

domingo, 11 de abril de 2010

La irremediable despedida que acontecía a aquellos besos de café era quizás lo que hacia que fueran tan eternos como efímeros, tan conocidos como extraños, el todo en la nada... la libertad de estar preso en alguien…como decía Cernuda. Huracán entre brisas que acalla suspiros para tornarlos en abismos. Este continúo sinsentido que se ha atado a mi sombra y me persigue por mis infiernos… que mi piel ha hecho suya; esta piel egoísta, que más que piel es espina, se dedica a clavarse en cada costado que la toca sin importarla un ápice el clamor ahogado que produce.